Una luz suave que envuelve el espacio con discreción.
CALMA es una lámpara de luz difusa, de pared y de techo, que crea atmósferas íntimas y acogedoras.
Un vidrio esférico opalino de 18 cm de diámetro transforma la luz en una sustancia etérea, y elimina toda dureza y contraste.
Una iluminación que no deslumbra, sino que acoge. Que no impone, sino que acompaña.
Perfecta cuando la luz debe existir sin hacerse notar, permaneciendo en la retaguardia.
Disponible en color blanco opaco, negro opaco y oro brillante.